Luego por fin visito las pinturas de BLU, de una vez por toas, tras dar tanto el coñazo. Se vio también el muro de berlin, curioso, la verdad.
Y más tarde fuimos a un parque a tirarnos en trineo, estuvo guapo, aunque la verda la zona de mayor velocidad, que no erá más que una placa de hielo, el trineo se acelaraba a la que no te dabas cuenta, y un servidor pegó un buen talegazo.
Hasta aquí las cronicas de hoy, que nos vamos a ver que cenamos, porque somos unos huevones y no hemos comprao na, y luego a tomar las uvas a la puerta de BRandenburgoooo!!!
